He esperado unos días, casi una semana, para escribir sobre la directiva de la vergüenza pues confieso que cuando me enteré del triste papel del PSOE en esa votación pensé que era una pesadilla, sobre todo porque ese mismo día la prensa también recogió las declaraciones de Celestino Corbacho (¿Corfacho?) quien afirmaba que los inmigrantes representábamos un gran peligro para el Estado de Bienestar español y que por lo tanto era necesario reformar (nuevamente) la ley de extranjería para endurecer (más) las condiciones de reagrupamiento familiar (tema del que trataré en el siguiente post).
Os juro que creí que tal vez me había confundido y que quién había ganado las elecciones el 9M era el Sr. Mariano Rajoy, de hecho todavía recuerdo algunos mails y propaganda electoral del PSOE durante la campaña donde se bromeaba sobre lo que pasaría, los derechos que se recortaría en España si es que ganaba el PP. Y de pronto, los titulares del miércoles 19 de junio sobre inmigración parecían salidos tranquilamente de esa realidad simulada en la que ganaban los supuestos ”fachas” del PP. Realmente algo increíble, profundamente decepcionante para quienes aún no pudiendo votar apoyamos e hicimos campaña por ZP. Confieso que se me cae la cara de vergüenza.
Con el paso de los días he recibido muestras de solidaridad de distintas personas,entre ellas de muchos militantes del PSOE que no comparten ni entienden el respaldo de su partido a la directiva y están avergonzados. También he leído muchos artículos de opinión en la prensa nacional y latinoamericana, como el de Soledad Gallego que he recomendado abajo, con el que concuerdo plenamente y que me han confirmado que no soy la única indignada, avergonzada, desconcertada…
Para tratar de disimular su metida de pata el gobierno español ha anunciado una campaña para “vender” la directiva a los países latinoamericanos y a los propios españoles críticos con ella (vamos, a buena parte de los suyos), lo que a mi directamente me parece ya otro insulto, esta vez a nuestra inteligencia. Repasemos algunos de sus argumentos:
1)La directiva no se aplicará en España: si no estan de acuerdo con aplicar esa directiva en España ¿por qué la votan?, ¿es que creen que van a gobernar siempre para impedir que se aplique? ¿o tal vez creen que colocándonos ese cuchillo al cuello nos convencerán para votarles en el futuro, solo por temor a que gane el PP u otro partido dispuesto a aplicarla? Conmigo eso no cuela. De otra parte no sabía que el gobierno español se ha vuelto también euroescéptico y ahora manifiesta abiertamente que no es importante aplicar las directivas europeas. ¡Vueltas que da la vida!.
2) La directiva es buena porque ofrece garantías mínimas en países que no las tenían: vamos a ver, ¿osea que en lugar de exigir el cumplimiento de los derechos humanos en los países europeos donde se detiene sin mandato judicial y sin límites a los sin papeles, preferís legalizar y legitimar esta situación, bajo la excusa de “regularla mejor”? jajajaja. Y por si fuera poco, por las declaraciones del gobierno español ¿debo entender que le da igual votar a favor de una directiva que viola los derechos humanos de los extranjeros en el resto de Europa siempre y cuando no se aplique en su propio país? ¿esto suena un poquito incoherente por no decir inmoral no?
3) La directiva solo se aplicará a aquellos extranjeros que no colaboren en su repatriación: si bien la directiva da un plazo para el retorno voluntario, las dificultades para hacer efectivas las explusiones son bastante conocidas, aún cuando exista colaboración por parte de los detenidos y sus países, hay una serie de problemas logísticos, económicos y de gestión del retorno que impedirán que se brinde este trato “preferente” a esas personas que en la práctica permanecerán presas por largos períodos de tiempo mientras se gestiona su explusión. De hecho la misma directiva justifica como motivos para el aplazamiento de la expulsión por un “período oportuno de tiempo” las “razones técnicas y la falta de capacidad de transporte”.
4) Los centros de internamiento no son cárceles y ofrecen todas las garantías a los sin papeles: son bastante conocidas ya las denuncias de lo que ocurre en esos centros por parte de organismos de derechos humanos y por el propio Defensor del Pueblo español, pero por si esto fuera poco, la directiva autoriza a encerrar a las personas indocumentadas en las cárceles comunes en los casos en que los centros de internamiento se encuentren saturados. La única diferencia es que los pondrán en celdas separadas.
5) Lo que se busca es promover una migración ordenada y legal, vinculada al trabajo: lo que no sabe mucha gente es que los sin papeles no son únicamente aquellos que intentan entrar por las fronteras, en pateras o como falsos turistas en Barajas. Lo peor de todo es que un gran porcentaje de personas sin papeles corresponde a casos de irregularidad sobrevenida, se trata de personas que estuvieron trabajando, pagando impuestos, que probablemente ya están asentadas aquí y tienen familia, pero que debido a los elevados niveles de temporalidad en el empleo se quedaron sin trabajo y por tanto no pudieron renovar sus papeles. Es decir hablamos de un lado de dinámicas del propio mercado de trabajo que genera empleos temporales y de otro lado, de una administración que mantiene a los extranjeros entre dos y tres meses al año con los papeles “en trámite”, situación en la que es imposible firmar o renovar cualquier contrato de trabajo temporal, lo que a su vez, se convierte en una dificultad para renovar los papeles creando un círculo vicioso que fabrica más y más personas sin papeles.
Por lo tanto lo que en realidad hace esta directiva es criminalizar a estas personas, a los más débiles, a quienes sufren en mayor medida la temporalidad en el empleo y convertirlos en carne de cañón de la crisis económica o de los ciclos de ajuste del capitalismo. El objetivo final es deshacerse con facilidad de la mano de obra extranjera cuando ésta deja de ser útil y emplearla para abaratar los costes laborales y reducir los niveles de empleo de los autóctonos en momentos de bonanza. Esto es lo que en el fondo ha apoyado el Partido Socialista Obrero Español (con la honrosa excepción de Borrel y Obiols), de la mano de la derecha y la extrema derecha, , rompiendo la votación de la izquierda en la UE.
La decisión del gobierno español revela así un gran oportunismo político y una tremeda cobardía, pues no ha tenido reservas en permitir que se viole los derechos humanos de un sector de los trabajadores (los extranjeros) con tal de contentar a un sector de su electorado más duro (¿será que su obrerismo es ahora solo nacionalista?). También revela una profunda falta de liderazgo y de capacidad de hacer pedagogía entre los suyos, sin contar su tremenda ociosidad o ineptitud para imaginar políticas alternativas inteligentes que permitan gestionar el fenómeno de la inmigración. Parece que para ellos, es más fácil copiarse el discurso de la extrema derecha con algunos matices hipócritas, total ¿para que preocuparse por quienes no tienen derecho al voto verdad?
Lo gracioso es que luego uno de los argumentos para no darnos el voto es precisamente que nosotros somos conservadores y católicos, que somos clientelistas, que no tenemos la suficiente cultura política para distinguir entre derecha e izquierda, pues mire usted, si quiere que le diferenciemos de la derecha empiece por diferenciarse usted mismo, lo que no puede ser es que se aplique políticas de extrema derecha al 10% de la población que no vota y a la vez se pretenda gobernar defendiendo políticas de izquierda solo para los nacionales, porque lógicamente en ese caso usted se puede encontrar en la curiosa situación de que los extranjeros que accedan al voto que cada vez serán más, incluso siendo de izquierdas, no tengan nada que perder y por lo tanto tomen la democrática decisión de votar porque se universalicen las políticas de derecha para todos sin excepción, total ¿no queriais políticas de derecha? pues hala a sufrirlas todos por igual, democráticamente.
En mi caso, he estado reflexionando mucho. Siempre he sido una persona contraria al infantilismo de izquierda, vengo de Perú y conozco la parálisis que puede causar bloqueando la transformación de la sociedad y las derivas autoritarias a las que potencialmente puede conducir. Entiendo completamente que cuando un partido de izquierda gobierna tiene que saber negociar con todos los sectores sociales, ceder o aplazar algunas políticas para garantizar la implementación y los avances en otros campos prioritarios, tiene que aprender a gestionar el capitalismo y de alguna manera, mientras no exista otra alternativa ”sacarle la vuelta”. También creo firmemente que es necesario gestionar la inmigración de una forma inteligente y ordenada (lo que no es igual a institucionalizar la represión y el recorte de derechos).
Pero en este caso debo decir que se trata de algo más, porque lo que ha hecho el gobierno español y sus 16 eurodiputados no es solo votar por una política con la cual no concuerdo, (lo que haciendo un balance más amplio de toda su gestión podría tolerar en virtud de la defensa de unos determinados valores más amplios que tambien defiendo). Lo que ha hecho el sector del PSOE que se ha impuesto en el gobierno ha sido algo mucho más grave: ha aprobado una norma que nos concibe y trata a los extranjeros como personas de naturaleza humana inferior. Hablamos entonces no solo de una política o norma que perjudica a los extranjeros, sino de su no reconocimiento como seres humanos y lo peor es que en este caso la decisión probablemente no se debe a un convencimiento real del asunto sino a un mero oportunismo electoral y mediático.
Pero además no solo no se nos reconoce como seres humanos sino que tampoco se ha tenido ningún respeto con nuestros países. Lo que no se puede es aprobar declaraciones conjuntas en Lima acerca de la defensa de los derechos humanos de los inmigrantes y un mes después votar a favor de esta directiva. Eso es una tomadura de pelo. El tema es muy grave en el caso de España, un país que posee la mayor parte de sus inversiones en América Latina y que gracias al crecimiento que experimenta la región, hoy tiene un seguro para enfrentar la desaceleración. La verdad es que si con nuestros trabajadores aquí y sus inversiones allá este país se viene beneficiando hace tiempo de nosotros, lo mínimo que cabría esperar es que nos ofrezca un trato respetuoso como países y como seres humanos.
Antes de terminar este largo post debo rescatar dos cosas positivas: primero agradecer y valorar las reacciones de muchos compañeros del PSOE y de otros españoles y europeos que no están de acuerdo con esta directiva y que -como a mi que los apoyé en la campaña- se les cae la cara de vergüenza. En segundo lugar me ha parecido increíble de pronto encontrar puntos de coincidencia y sentirme representada por los diversos gobiernos de América Latina, incluso por Chávez y Evo Morales, ¡vueltas que da la vida!, pero la verdad es que me siento muy orgullosa de la respuesta unánime que han dado nuestros países desde centro américa hasta chile. Tengo entendido que el 26 de junio se reunirá el Parlatino para decidir una respuesta conjunta al problema. Como siempre existen dos posiciones: una orientada a aplicar directamente sanciones a los países europeos que pongan en marcha la directiva y otra, promovida por el gobierno peruano que intentará crear alguna instancia de diálogo para solucionar la crisis y abordar el tema. Lo interesante es que por fin nuestros gobiernos se han visto en la obligación de colocar en su agenda el tema de la inmigración y que lo harán de manera conjunta, vinculándolo además a la negociación de los tratados de libre comercio con Europa que están en marcha. Debo confesar que por estos días, me he sentido profundamente orgullosa de ser peruana y latinoamericana.