La gata de la lonja…

blog de Jessica Bensa

Harry Potter and the Deathly Hallows: el final…..

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       Hace unos pocos días terminé de leer el último libro de la saga de Harry Potter. Como siempre pasados los primeros capítulos entré en un estado de fascinación e interés que me impedía parar de leer, pasaba de un capítulo a otro, cada vez con más preguntas que respuestas, con más dudas sobre lo que le pasaría al joven mago, si se moría o no, si Snape era bueno o malo, incluso  si Dumbledore era bueno o malo!! 

      De todas las entregas esta me parece que ha sido la mejor, el misterio y la intriga empiezan  desde la primera página y se ve a un Harry fuera de la escuela, enfrentado a un mundo mágico, pero que si se ve detenidamente podría ser  mucho más real de lo que uno cree. Esto se percibe claramente en el enfrentamiento entre aquellos que defienden un mundo controlado por los “puros de sangre” (pure bloods) y el sometimiento de los mestizos o hijos de muggles (half blood o muggle borns) e incluso de todas las demás especies mágicas goblins, gigantes,  house elfs, etc., y aquellos que defienden un mundo libre, donde  exista un intercambio respetuoso y enriquecedor entre  las especies, y donde el esfuerzo y el valor desplegado para hacerse a uno mismo o la capacidad para desarrollar el talento o incluso para crearlo, sean premiados y admirados sin importar el origen o la pureza de la especie a la cual pertenecen los individuos en cuestión.

      Particularmente no pude dejar de sentirme identificada con la trama del libro cuando por ejemplo se empieza a abrir  juicios a los mestizos o muggle borns, en los cuales se les acusa de cualquier cosa, o por último se les acusa abiertamente de no pertenecer a la supuesta ”especie superior de los puros de sangre”,  juicios en los que no se les daba la oportunidad de hablar para defenderse. O por ejemplo, me identifiqué tanto cuando leía sobre  la creación del “Registro de Muggle Borns”, donde los mestizos estaban obligados a presentarse cada cierto tiempo para que la administración (el Ministerio de Magia) pudiera tener un control sobre ellos y todos sus movimientos.

      ¿Cómo no sentirme identificada cuando la próxima semana me toca presentarme a la Comisaría para iniciar mi cuarto trámite de renovación del “Número de Identificación de Extranjero” y deberé presentar entre otras cosas los datos harry-potter-laordendelfeni.jpgcompletos de mi cuenta bancaria,  donde en este caso el Ministerio del Interior tendrá acceso a fotocopias de toooooda mi libreta bancaria  (no solo un saldo o resumen, que sí sería comprensible) para certificar mi solvencia económica.? Es decir,  el Ministerio del Interior puede  saber y guardar fotocopias que acreditan  tooodos mis movimientos bancarios(!!!!!), desde donde compro mis bragas, qué como, donde como ,  a que cine voy, donde compro mis libros, sabrá incluso que me compré en Amazon la edición anticipada de Harry Potter!!!  ( Oh my goshh! y una que cotidianamente tiene  tanto cuidado de preservar su privacidad, de no dejar caer ningún comprobante con el número de la cuenta bancaria, o  de comprar por internet para que otros no se queden con estos datos , ¿que ingenua verdad?).

      En fin, volviendo a Harry Potter,  confieso que yo era una de aquellas personas que se negaba a caer en la fiebre de la saga del mago, creía que era puramente comercial y no había visto una sola de las películas ni sabía bien de que iba la trama. Aquí en España el primer libro cayó en mis manos por casualidades del destino y lo empecé a leer sobre todo como una forma entretenida de practicar  y mejorar mi inglés, pero rápidamente la magia me envolvió haciéndome liberar o descubrir mi lado infantil y fantasioso. En mi caso además la saga me ha acompañado durante el tiempo que he permanecido estudiando fuera de mi país, fue un recurso importantísimo cuando enfrenté momentos de soledad y desánimo lejos de los míos, talvez porque de alguna manera me identifiqué con la orfandad de Harry, con las constantes pérdidas que tiene que enfrentar a lo largo de  la historia, o con la forma en que su entrada en Hogwards cambió toda su vida….

      A diferencia de las demás, la trama de esta última entrega se desarrolla en su mayor parte en espacios exteriores, fuera de Hogwarts, lo que en la versión cinematográfica dará la oportunidad de ambientarla en los preciosos pasajes del sur de Inglaterra o en Irlanda. Una cosa que me fascina ya desde los libros anteriores,  es la facilidad con que J.K. Rowling transmite el tránsito del personaje desde la niñez hacia la adolescencia, la naturalidad con que  va perfilando su personalidad adulta, las dudas y cuestionamientos  que lo asaltan, la rebeldía … incluso el no estar completamente seguro de su identidad o de si dentro de si llevaba una parte malvada o negativa y qué  haría con ella.

      Porque lejos de ser un personaje todopoderoso que enfrenta a los malos, Harry Potter se muestra como un ser humano frágil, que no tiene claro su destino ni si podrá sobrevivir, que gana algunas batallas, pero a costa de perder  a sus seres queridos. Los lazos de amistad, fidelidad y confianza tan importantes a lo largo de la historia, no están dados por ser parte de una familia o grupo, sino que se construyen sobre la base de intereses  y proyectos compartidos. La identidad de los demás personajes, como la del propio Harry, se define sobre todo por las decisiones que toman y por cómo actúan ante los desafíos y oportunidades que se les van presentando, quizás el ejemplo más claro e interesante sea  el de Snape, pero la verdad es que luego descubrimos que ni el mismo Albus Dumbledore está excento de estas vacilaciones y matices. Obviamente no voy a revelar aquí el final de la trama, basta decir que pareciera que no lo escribe la autora, sino que  es el resultado del conjunto de todas estas acciones y elecciones de los propios personajes lo que, junto con un toque de azar , nos revela la suerte del mago y sus amigos……

     

Octubre 6, 2007 Publicado por Jessica Bensa | Literatura | | 2 comentarios